El debate sobre si en la dictadura se vivía mejor sigue vivo, y cada vez que alguien lo menciona parece que hay que elegir bando entre quienes recuerdan penurias y quienes recuerdan estabilidad. Esta misma semana, en La Razón, se publicó el testimonio de una mujer mayor que aseguraba que durante aquellos años la mayoría vivía en chabolas y sin váter. Su relato es real y forma parte de la historia, pero no es la única memoria posible. Frente a esas vivencias, también está la de quienes aseguran que para ellos fueron tiempos de seguridad, de trabajo y de una vida más sencilla y estable que la actual.