• Torrente o la paradoja del progresismo.

    No me he gastado un duro en ver la última producción de Santiago Segura en su papel de Torrente. Tampoco lo hice con ninguna de las cuatro películas anteriores (cinco, según me corrige un rápido vistazo en el buscador de referencia). Sin embargo, es casi imposible no conocer mínimamente al personaje, icono subcultural de la España del siglo XXI, a quien todo el mundo identifica por unas mínimas características básicas: colchonero, sucio hasta lo asqueroso, vicioso hasta lo pervertido, corrupto, inepto, vago, aprovechado y… facha.

  • El asedio a la Fundación Nacional Francisco Franco

    Fueron varios y siempre heroicos los asedios que se produjeron en nuestra Cruzada de 1936 a 1939. Algunos de ellos, como los del Cuartel de la Montaña, en Madrid, o el Cuartel de Simancas, en Gijón, más o menos breves y siempre trágicos, con episodios por todos conocidos. Otros, como el de Oviedo o el Alcázar de Toledo, prolongados y exitosos en la defensa de los baluartes cercados.

  • Primero de abril

    Cuando José Antonio y sus poetas acabaron de ponerle letra en diciembre de 1935 a aquella melodía compuesta por el maestro Tellería, no sabemos si por sus cabezas pasaba que, a pocos meses vista, comenzaría una crudelísima contienda civil. Si pasaba que el propio Jefe y convocante de aquella reunión iba a ser asesinado en menos de un año. Si pasaba que esa risa de primavera que anunciaba la canción iba realmente a verificarse un Primero de Abril de 1939. Amor y guerra, tragedia y profecía en torno a una pianola de bar.

  • Lecciones persas

    Al infausto Fernando VII, le recordaron sus deberes los prohombres de la época con el célebre “Manifiesto de los persas”, en el que se comparaba la anarquía causada por la revolucionaria constitución de 1812, la “Pepa”, con los cinco días de libertinaje que intencionadamente se dejaban en Persia cuando se les moría un rey. Aquel Borbón, que todavía conservaba una mínima parte de buen sentido (bueno, quizás sólo miedo servil, como el que tienen ahora los de su apellido para incurrir en el sinsentido), pegó uno de sus bandazos para hacerles caso. Luego se arrepintió de su arrepentimiento, y así unas cuantas veces hasta crear un problemón que trajo cuatro o cinco guerras civiles en un siglo, unas élites corruptas… y media España entregada a la anti-España. Así, hasta hoy.

  • Ante el comunicado en nombre de la familia de D. Antonio Tejero Molina.

    Desde la Plataforma 2025, queremos manifestar nuestra más genuina repulsa a la actuación del detentador de hecho del Vicariato General Castrense, Juan Antonio Aznárez Cobo, quien despóticamente ha negado al recientemente fallecido teniente coronel Antonio Tejero Molina las exequias fúnebres en la Iglesia Catedral de las Fuerzas Armadas, previstas para el próximo día 25.