Fueron Grandes y fuertes. Por Jesús García -Conde Del Castillo
En el homenaje que le hizo a su padre el pasado 19 de Marzo, Jesús García-Conde del Castillo, quiere hacerlo extensivo en la web de la Plataforma 2025 a toda aquella generación que nos legaron una Patria que nosotros no vamos a ser capaces de entregarle a nuestros hijos.
Jesús García -Conde Del Castillo es economista y promotor de CartasxelValle.es

Hoy es 19 de marzo, día de San José, día del padre y día de las vocaciones. Las lluvias de estos meses se han interrumpido. A pesar de ser día laborable, se regalarán corbatas, libros y colonias, dibujos para padres de hijos más jóvenes. Las redes sociales se llenarán de fotos antiguas en las que el padre homenajeado posa con el hijo redactor del mensaje. Todo está muy bien, y es ciertamente agradable ver esos recuerdos. Yo querría hacer el mío partiendo de un artículo que mandé en vida de mi padre, allá por 2019. Ahora que el destinatario de aquel mensaje monta la guardia en los luceros en compañía de mi madre quisiera traer a este año aquel homenaje. Poco habría que cambiar.
Mi padre pertenece a esa generación que se casó en los años 50 y tuvo familia inmediatamente. No guardaban fotos de todo pero las fotos que guardamos los hijos, revelan cómo nuestros padres adoraban a sus mujeres y cuidaban de sus hijos. Muestran cómo las madres se dejaban adorar. Y cómo cuidaban su aspecto como signo de respeto. Cualquiera de los hijos que pase páginas negras de los álbumes con el leve papel de seda que protegía las fotos, verá juras de bandera, paseos de novios de uniforme militar con novia del brazo. Novia asomada a la balaustrada con novio debajo alargando una flor. Fotos que reflejaban proyectos de vida, ilusiones y la ilusión de ser aún mejores que sus padres a los que agradecían el legado recibido. Una generación feliz, en una sociedad que había vencido batallas recientes. Mis padres se casaron en 1957, año del decreto de establecimiento de la Fundación de la Santa Cruz del Valle de los Caídos en el que Franco decía que el Valle de los caídos sería un Monumento a todos los Caídos, sobre cuyo sacrificio triunfen los brazos pacificadores de la Cruz.
Esto era lo normal. Se recuperaban los ideales del caballero cristiano, ser héroe y santo y ser felices con ello legando una España mejor a sus hijos Y las películas reflejaban ese espíritu, el cura Balarrasa de 1951, La gran familia (1962) Embajadores en el infierno ( 1956) y como estas muchas más. La cultura popular, que representa el cine y las canciones transmitían, a su modo, unos ideales propiamente españoles que eran reflejo de las actuaciones políticas y eran recogidos por una sociedad en marcha. Poco importaba lo que hicieran mas allá de los Pirineos. A la parte comunista se la había vencido, y ante la parte anglouseña España no se había plegado ni se le había dejado mandar subida a los dólares del Plan Marshall. Este era el orgullo español.

El cansancio en los ideales, el acomodo a los nuevos tiempos modificó algunas costumbres hasta hacer que algunos políticos, de la misma generación de mi padre, cedieran con el señuelo tan confuso como aquel de elevar a la categoría política de normal lo que a nivel de calle es simplemente normal. Me pregunto s viendo la normalidad del hiyab en la calle, esos políticos le darían la categoría política que para ellos merecía. Y sea o no habitual en la calle, como dice mi amigo Gasca, no es normal.
Hubo una parte de esa generación que se resistió. Por ello, como dije en 2019 cuando él lo pudo leer felicidades papá, y felicidades a esos otros padres compañeros tuyos y muchas gracias a esa generación a través de ti porque tu ejemplo y tu vocación de servicio a España sigue viva en tus hijos, muchas gracias porque por encima de bandos erais todos españoles, muchas gracias por esta España que dejasteis y con ella el deber de transmitir a la generación siguiente una España aún mejor.
El ejemplo de esta generación se agiganta en comparación con los predicadores del odio, no pueden entender el alto concepto de vuestros amores. Los muecines del rencor y la revancha no pueden superar el escándalo del perdón y la reconciliación porque no es eso lo que quieren. Los campeones de los complejos nunca admitirán la envidia que provoca el orgullo de la autenticidad y los valores verdaderos. Los profesionales del cálculo y el oportunismo mirarán como las vacas al tren, sin comprender nada, vuestro impulso generoso y vuestro sacrificio. Y aun así, porque son españoles, como vosotros, por España, vosotros perdonarías sus afrentas en el momento de luchar todos juntos por una España unida y sin odios.
Pido a San José, patrono de la Iglesia, custodio de la Sagrada Familia, ejemplo de lealtad, que vuelvas tus ojos sobre nosotros en esta tarea que es la tarea de España.
Honor a esa generación de héroes y valientes en la guerra y en la paz, son esos que
fueron grandes y fuertes, porque fueron
fieles al juramento que empeñaron.
Por eso, como valientes lucharon,
y como héroes murieron.
Felicidades
Gracias