Franco contra el comunismo: el muro que nos salvo del desastre

Franco contra el comunismo: el muro que nos salvo del desastre

Hoy muchos juegan a comunistas de salón desde su iPhone, gritando “fascismo” mientras beben café de Starbucks y exigen la renta básica universal. Pero lo que no saben, o no quieren saber, es que si pueden hacer eso sin estar en un gulag, es porque Franco plantó cara al comunismo cuando había que hacerlo. Sin titubeos.

Cuando el trabajador no era carne de pancarta, sino parte de la nación

Cuando el trabajador no era carne de pancarta, sino parte de la nación

Hoy los sindicatos son oficinas de subvenciones, coros del gobierno de turno y refugio de liberados que no han dado un palo al agua desde que firmaron su primer contrato. Están más preocupados por defender ideologías que por defender trabajadores. Pero hubo un tiempo sí, ese tiempo maldito que algunos fingen no recordar, en el que la representación obrera era directa, efectiva y no estaba secuestrada por partidos ni intereses espurios. Ese tiempo fue el del Sindicato Vertical, durante el franquismo.