Sentencia: profanar la tumba de Franco es «libertad de expresión»
No queremos ni pensar cual hubiera sido la sentencia si la tumba profanada hubiera sido, por ejemplo, la de la Pasionaria.
No queremos ni pensar cual hubiera sido la sentencia si la tumba profanada hubiera sido, por ejemplo, la de la Pasionaria.
Malas noticias en Torrespaña: el programa de Jesús Cintora en RTVE ha pinchado. Según publica The Objective, el flamante estreno ha tenido menos tirón que un documental de corcho blanco. Y eso que venía con toda la artillería del progresismo acomodado: risas falsas, Franco como malo recurrente y el eterno relato de buenos y malísimos con banda sonora épica y mucha indignación plastificada.
Lo que hoy denuncia este titular no es solo un insulto a la verdad histórica: es una ofensiva más del régimen progresista contra la memoria de quien salvó a España del caos, del comunismo y de la disolución nacional. Un concurso escolar, financiado con dinero público. ¡75.000 euros!, para que nuestros hijos programen videojuegos burlándose de Franco. ¿Hasta dónde quieren llegar?
La plataforma 2025 surge como reacción espontánea a los intentos del Gobierno de denigrar la figura de Francisco Franco. A ella se han adherido numerosas asociaciones o hermandades que reivindican la historia verdadera. Supone un intento serio de contrarrestar las mentiras y falacias de un Gobierno sectario y totalitario.
La tienda virtual franquistas.es y el Espacio Ardemans se adhieren a la Plataforma 2025, «porque el deber nos lo demanda»
Si Pedro Sánchez sale a la calle, su segura compañía son insultos, gritos, rechazo frontal del pueblo español que le responsabiliza, con acierto, de los males de la Patria. No importa el cordón de protección que se habilite al efecto: Sánchez siempre es denostado unánimemente allá donde va.