Aparecen unos bustos de Franco y José Antonio enterrados en Badajoz
Esto tiene que acabar en un museo aunque algunos no estén de acuerdo, no deja de ser parte de la historia de España.
Esto tiene que acabar en un museo aunque algunos no estén de acuerdo, no deja de ser parte de la historia de España.
Estamos tan acostumbrados a ver a los políticos convertidos en actores de campaña permanente que se nos ha olvidado lo que significa gobernar. No promocionar. No fingir cercanía. No soltar frases hechas mientras hacen como que trabajan. Gobernar. Con seriedad, con constancia, con responsabilidad. Y en eso, Franco fue exactamente lo contrario al político moderno: no vendía humo. Ejecutaba. Sin flashes. Sin platós. Sin redes sociales.
Los participantes han quedado muy satisfechos y han pedido que se repita la experiencia con más asuntos de la memoria histórica.
El ‘año Franco’ está siendo un fiasco difícil de discutir, además de que carece por completo de contenidos que interesen a los jóvenes.
Sin más, felicitamos cordialmente a la Conferencia Episcopal de la Iglesia Católica por sentarse con unos asesinos para condenar a sus propios mártires y a quienes combatieron contra el PSOE para salvar en España la Iglesia de Cristo que, no, desde luego, la de esta Conferencia Episcopal.
El 1 de julio de 2025, se cumplieron 88 años desde que ese mismo día, pero de 1937, los obispos españoles, en una Carta Colectiva enviada a todos los obispos del mundo, denunciaran la persecución religiosa en España.