Francisco Franco: estadista, líder y salvador de España. Por Fernando de Castro García-Rubio, Presidente de «Ahora España»
A lo largo de la historia de España, pocos hombres han dejado una huella tan indeleble en la nación como Francisco Franco. Su legado, a menudo malinterpretado o tergiversado, merece ser reivindicado desde una perspectiva objetiva y justa. Franco no solo rescató a España del caos revolucionario y la descomposición nacional, sino que también la elevó a nuevas cotas de estabilidad, desarrollo y grandeza.
El Salvador de España
En 1936, España se encontraba al borde del abismo. El desgobierno, la persecución religiosa y el desorden social amenazaban con destruir el país. Fue en ese contexto cuando Franco emergió como el líder necesario para restaurar el orden, la unidad y los valores tradicionales. Con una firmeza inquebrantable y un sentido del deber absoluto, encabezó la Cruzada Nacional que liberó a España del comunismo y la anarquía.
Paz y Reconstrucción
Tras la contienda, lejos de buscar venganza, Franco instauró una era de reconciliación basada en la reconstrucción nacional. Bajo su mando, España dejó atrás la miseria y el racionamiento de la posguerra y comenzó un proceso de desarrollo sin precedentes. Grandes infraestructuras, estabilidad social y una política exterior soberana fueron los pilares de su gobierno.
El Milagro Económico Español
Uno de los aspectos más destacables de su legado es el espectacular crecimiento económico que España experimentó en las décadas de 1950 y 1960. Gracias a la planificación estatal, el fortalecimiento de la industria y el auge del turismo, España pasó de ser un país empobrecido a convertirse en la novena potencia industrial del mundo. Franco no solo modernizó la economía, sino que también garantizó justicia social mediante políticas de pleno empleo, vivienda y apoyo a la familia.
Un Estado Social y Patriótico
El régimen franquista no solo consolidó la unidad nacional, sino que defendió los valores fundamentales de España: la familia, la religión y la patria. Frente a las injerencias extranjeras y el globalismo, Franco mantuvo la independencia de la nación y su soberanía. Su política social protegió a los trabajadores, promovió la educación católica y aseguró la paz interna durante casi cuatro décadas.
Su Legado y la España Actual
Hoy, muchos intentan deslegitimar su figura, pero la verdad histórica es clara: sin Franco, España habría sucumbido al comunismo, a la miseria y a la disolución nacional. Gracias a su visión de Estado, la España moderna pudo construirse sobre cimientos sólidos de orden, justicia y prosperidad.
Francisco Franco fue, sin duda, el arquitecto de la España contemporánea. Su legado, lejos de ser olvidado, debe ser recordado con orgullo por todos aquellos que aman su patria y comprenden que su obra fue la última gran defensa de la identidad española.