La izquierda avanza en su persecución contra la memoria histórica franquista con la complicidad del PP
El reciente avance en el Congreso de la reforma de la Ley de Asociaciones, que busca disolver entidades que supuestamente hacen «apología del franquismo», representa un ataque directo y sin precedentes a la libertad de asociación y expresión en España. Esta medida, impulsada por el PSOE y respaldada por otros partidos de izquierda, pretende reescribir la historia y silenciar a quienes defienden una visión alternativa del pasado español.
Es alarmante que, bajo la excusa de cumplir con la Ley de Memoria Democrática de 2022, se pretenda ilegalizar asociaciones que simplemente buscan preservar y divulgar una parte esencial de nuestra historia. La Fundación Francisco Franco, por ejemplo, ha sido objeto de una persecución política injustificada, simplemente por mantener viva la memoria de una figura clave en la historia de España.
La abstención del Partido Popular en esta votación es igualmente preocupante. Al no oponerse firmemente a esta reforma, el PP ha mostrado una falta de compromiso con la defensa de las libertades fundamentales de las que tanto hablan y ha cedido ante la presión de la izquierda radical.
Además, esta reforma sienta un peligroso precedente al permitir la disolución de asociaciones por motivos ideológicos, lo que podría extenderse en el futuro a otras entidades que no se alineen con la narrativa oficialista.
En conclusión, esta reforma es un intento descarado de manipular la historia y restringir las libertades individuales.