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El ABC ayer sobre la Plataforma 2025….ABC, quien te ha visto y quien te ve
PoradminYa quedaron muy atrás aquellos tiempos en los que ABC hacía portadas laudatorias al Caudillo. Ya quedaron atrás los tiempos en los que ABC era un periódico de referencia
Dicen las malas lenguas que… Cintora ha vuelto para hacer el ridículo
PoradminMalas noticias en Torrespaña: el programa de Jesús Cintora en RTVE ha pinchado. Según publica The Objective, el flamante estreno ha tenido menos tirón que un documental de corcho blanco. Y eso que venía con toda la artillería del progresismo acomodado: risas falsas, Franco como malo recurrente y el eterno relato de buenos y malísimos con banda sonora épica y mucha indignación plastificada.
Aparecen pintadas de «Viva Franco» en Palma de Mallorca
PoradminHay por lo menos dos de ellas en el centro de la ciudad, en la calle Cecili Metel, y otra muy cerca, en la calle Fèlix de les Meravelles.
Anécdota sobre la sobriedad del Régimen de Franco contada por Alfonso Ussía
PoradminEn los tiempos en los que se usa el Falcon para cualquier cosa, estaría bien que en Moncloa conocieran esta anécdota de sobriedad y de respeto a los españoles.
Manuela Carmena reconoce los logros de Franco en política de vivienda: «Protegió muchísimo a los inquilinos»
PoradminEn una reciente emisión del programa de RTVE Play, Las abogadas & compañía, la exalcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, sorprendió al elogiar las políticas de vivienda implementadas durante el régimen de Francisco Franco. Acompañada por las también exabogadas y políticas Paca Sauquillo y Cristina Almeida, Carmena afirmó que «Franco protegió muchísimo a los inquilinos», destacando la congelación de las rentas de alquiler como una medida clave para garantizar el acceso a la vivienda en una época de escasez habitacional .
El 21,3 %: los que oficialmente no tragan con el relato
PoradminEl CIS ha vuelto a poner un número sobre la mesa: el 21,3 % de los españoles considera que la dictadura de Franco fue “buena” o “muy buena”. Y, como era de esperar, la reacción ha sido inmediata. Políticos, tertulianos y medios han salido en tromba a escandalizarse, a señalar a quienes forman parte de ese porcentaje como si fueran una anomalía moral o un residuo ideológico. Pero detrás de esa cifra hay mucho más que nostalgia o ignorancia: hay un cansancio profundo, una decepción colectiva y una sensación de que el país se ha desviado del rumbo que una vez tuvo.
