El delirio inquisitorial de la Fiscalía: prohibir asociaciones por pensar diferente

Parece que la Fiscalía ha decidido subirse al carro de la censura ideológica y, con la complicidad de las entidades «memorialistas», busca una nueva vía para disolver asociaciones franquistas utilizando la carta comodín del «delito de odio». Sí, porque cuando los argumentos fallan, cuando la historia se quiere reescribir a golpe de ley y cuando el pensamiento único es el único permitido, la única solución es prohibir.

En su infinita hipocresía, el Estado se llena la boca hablando de libertad de expresión y derechos fundamentales mientras orquesta una purga selectiva contra todo aquello que no encaja en su relato oficial. ¿Qué será lo próximo?

El delito de odio se ha convertido en un arma política para silenciar a los disidentes. Si te sales de la narrativa impuesta, te conviertes automáticamente en un delincuente. Mientras tanto, las asociaciones que exalten el comunismo, un régimen responsable de millones de muertes, seguirán gozando de impunidad total y disfrutando de subvenciones.

Esta cruzada de la Fiscalía no tiene nada que ver con la justicia ni con la democracia. Es un ejercicio de revancha histórica, un intento de borrar a los adversarios políticos del mapa y una prueba más de que España se precipita hacia el pensamiento único, donde solo una versión de la historia es válida y todas las demás son criminalizadas.

Hoy son las asociaciones franquistas. Mañana, cualquiera que no aplauda el discurso oficial.

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2 comentarios

  1. espero y deseo que para entonces, ya, por lógica y justicia, éste gobierno haya caído. No se puede entender cómo un gobierno sostenido con pactos con partidos que odian a España, con casos de corrupción descubiertos a diario, y sin presupuestos aprobados, sigue ahí.

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